Encuesta de la Semana

¿Crees que el matrimonio es para ser feliz?
 

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3er Domingo Ordinario ciclo b •PDF• •Imprimir• •E-mail•
•Escrito por Comunicacion León•   
••Sábado•, 21 de •Enero• de 2012 19:08•
Jueves, 19 de Enero de 2012 16:52 Escrito por Pbro. Lic. Jorge Raúl Villegas Chávez

1ª Lectura (Jon 3, 1-5.10)


Lectura del libro del profeta Jonás.


En aquellos días, el Señor volvió a hablar a Jonás y le dijo: "Levántate y vete

a Nínive, la gran capital, para anunciar ahí el mensaje que te voy a indicar".

Se levantó Jonás y se fue a Nínive, como le había mandado el Señor. Nínive

era una ciudad enorme: hacían falta tres días para recorrerla. Jonás caminó

durante un día, pregonando:"Dentro de cuarenta días Nínive será destruida".

Los nínivitas creyeron en Dios, ordenaron un ayuno y se vistieron de sayal,

grandes y pequeños. Cuando Dios vio sus obras y como se convertían de su

mala vida, cambió de parecer y no les mandó el castigo que había

determinado imponerles. Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.



Salmo responsorial (24)

 



R.
Descúbrenos, Señor, tus caminos.


L. Descúbrenos, Señor, tus caminos, guíanos con la verdad de tu doctrina.

Tú eres nuestro Dios y salvador y tenemos en ti nuestra esperanza. /R.


L. Acuérdate Señor, que son eternos tu amor y tu ternura. Según ese amor

y esa ternura, acuérdate de nosotros. /R.


L. Porque el Señor es recto y bondadoso, indica a los pecadores el sendero,

guía por la senda recta a los humildes y descubre a los pobres sus caminos. /R.

 



2ª Lectura (
1Co 7, 29-31)

Lectura de la Carta del apóstol San Pablo a los
corintios



Hermanos, Les quiero decir una cosa: la vida es corta. Por tanto, conviene

que los casados vivan como si no lo estuvieran; los que sufren, como si no

sufrieran; los que están alegres, como si no se alegraran, los que compran,

como si no compraran; los que disfrutan del mundo, como si no disfrutaran

de él; porque este mundo que vemos es pasajero . Palabra de Dios. R.

Te alabamos, Señor.

 



Aclamación antes del Evangelio (
Mc 1, 15)

R. Aleluya, aleluya.
- El Reino de Dios está cerca, dice el Señor,

arrepiéntanse y crean en el Evangelio. R. Aleluya.



Evangelio (
Mc 1, 14-20)

Lectura del santo Evangelio según san


A. Gloria a ti, Señor.


Después de que arrestaron a Juan el Bautista, Jesús se fue a Galilea para

predicar el Evangelio de Dios y decía: "Se ha cumplido el tiempo y el Reino

de Dios ya está cerca. Arrepiéntanse y crean en el Evangelio". Caminaba

Jesús por la orilla del lago de Galilea, cuando vio a Simón y a su hermano

Andrés, echando las redes en el lago, pues eran pescadores. Jesús les dijo:

"Síganme y haré de ustedes pescadores de hombres". Inmediatamente

dejaron las redes y lo siguieron. Un poco más adelante, vio a Santiago y a

Juan, hijos de Zebedeo, que estaban en una barca, remendando sus redes.

Los llamó, y ellos, dejando en la barca a su padre con los trabajadores, se

fueron con Jesús. Palabra del Señor. R. Gloria a ti Señor Jesús.

 


Reflexión


¡Jesús proclama la Buena Nueva de Dios! Se ha cumplido el tiempo, ¡el Reino

de Dios ya está cerca! Conviértanse, crean en el Evangelio. Este es el gran

mensaje de Jesús. Esto indica un momento, una hora, una oportunidad,

marcada y establecida por Dios eternamente para obrar la salvación. La

historia de la salvación alcanza en Jesús su plenitud, y él pide a todos los que

quieran adherirse a ese proyecto salvador de Dios Padre, que hagan un

esfuerzo de conversión, es decir, de cambio, de mejora de la propia vida,

de las propias actitudes, de los valores que nos orientan, de la relación con

los demás.


¡Conviértanse! Esto quiere decir cambiar de mentalidad, tener otros criterios,

adquirir una manera diferente de pensar. ¡Crean en el evangelio! Pero el creer

no quiere decir una simple aceptación intelectual de un mensaje o de una

doctrina, sino la adhesión con plena confianza, a una palabra y a una persona:

Jesús. Es por eso que la invitación de su parte es muy clara: ¡síganme y

haré de ustedes pescadores de hombres! Es Jesús quien libre y

personalmente te llama, Jesús no es un maestro solitario, pues desde el

primer momento de su ministerio busca compañeros que serán después

sus colaboradores. Solo así será posible que el Reino de Dios esté cerca y

podamos acercarlo más.


En este mundo, faltan personas valientes que se atrevan a escuchar la

invitación de Jesús. También a ti, como a mí, este domingo pasa Jesús y nos

hace el llamado: ¡Síganme! Síganme para hacer posible que el Reino de Dios

esté aún más cerca. Y es posible cuando somos misericordiosos con los

demás, cuando somos justos con los demás, cuando perdonamos a los que

nos han ofendido, cuando nos amamos de veras los unos a los otros,

cuando ayudamos desinteresadamente al que lo necesita, cuando hacemos

algo más de los que hacemos por los que tienen menos, saben menos o

pueden menos.


Esta semana: seamos de los valientes, hagamos posible el Reino de Dios

entre nosotros.

•Última actualización el ••Sábado•, 21 de •Enero• de 2012 19:42••
 
2° Domingo Ordinario, Ciclo B •PDF• •Imprimir• •E-mail•
•Escrito por Comunicacion León•   
••Sábado•, 14 de •Enero• de 2012 23:48•

2° Domingo Ordinario, B.

Viernes, 13 de Enero de 2012 12:07 Escrito por Pbro. Lic. Jorge Raúl Villegas Chávez

1ª Lectura (1 Sam 3, 3b-10. 19)


Lectura del Primer libro de Samuel


En aquellos días, el joven Samuel servía en el templo a las órdenes del

sacerdote Elí. Una noche, estando Elí acostado en su habitación y Samuel

en la suya, dentro del santuario donde se encontraba el Arca de Dios, el

Señor llamó a Samuel y éste respondió: "Aquí estoy". Fue corriendo a donde

estaba Elí y le dijo: "Aquí estoy, ¿Para qué me llamaste?" Respondió Elí:

"Yo no te he llamado. Vuelve a acostarte". Samuel se fue a acostar. Volvió

el Señor a llamarlo y él se levantó, fue donde estaba Elí y le dijo: "Aquí estoy.

¿Para qué me llamaste?" Respondió Elí: "No te he llamado, hijo mío.

Vuelve a acostarte". Aún no conocía Samuel al Señor, pues la palabra del

Señor no le había sido revelada. Por tercera vez llamó el Señor a Samuel;

éste se levantó fue a donde estaba Elí y le dijo: "Aquí estoy. ¿Para qué me

llamaste?". Entonces comprendió Elí que era el Señor quien llamaba al joven

y dijo a Samuel: "Ve a acostarte y si te llama alguien dile: 'Habla, Señor,

tu siervo te escucha'". Y Samuel se fue a acostar. De nuevo el Señor se

presentó y lo llamó como antes: "Samuel, Samuel". Este respondió: "Habla,

Señor, tu siervo te escucha" Samuel creció y el Señor estaba con él. Y todo

lo que el Señor le decía, se cumplía.

Palabra de Dios. A. Te alabamos, Señor.

 



Salm
o responsorial ( 39)

R.
Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.


L. Esperé en el Señor con gran confianza, El se inclinó hacia mí y escuchó

mis plegarias. El me puso en la boca un canto nuevo,

un himno a nuestro Dios. /R.


L. Sacrificios y ofrendas no quisiste, abriste, en cambio, mis oídos a tu voz.

No exigiste holocaustos por la culpa, así que dije: "Aquí estoy". /R.


L. En tus libros se me ordena hacer tu voluntad: esto es, Señor, lo que deseo:

tu ley en medio de mi corazón. /R.


L. He anunciado tu justicia en la gran asamblea; no he cerrado mis labios,

tú lo sabes, Señor . /R.



2ª Lectura (
1Co 6,13-15.17-20)

Lectura de la
Primera Carta del Apóstol San Pablo a los Corintios


Hermanos: El cuerpo no es para fornicar, sino para servir al Señor; y el Señor

para santificar el cuerpo. Dios resucitó al Señor y nos resucitará también a

nosotros con su poder. ¿No saben ustedes que sus cuerpos son miembros

de Cristo? Y el que se une al Señor, se hace un solo espíritu con él. Huyan,

por tanto, de la fornicación. Cualquier otro pecado que cometa una persona,

queda fuera de su cuerpo; pero el que fornica, peca contra su propio cuerpo.

¿O es que no saben ustedes que su cuerpo es templo del Espíritu Santo,

que han recibido de Dios y habita en ustedes? No son ustedes sus propios

dueños, porque Dios los ha comprado a un precio muy caro. Glorifiquen pues,

a Dios con el cuerpo.

Palabra de Dios. A. Te alabamos, Señor.

 

Aclamación antes del Evangelio ( Jn 1,41.17)

R. Aleluya, aleluya.-

Hemos encontrado a Cristo el Mesías.

La gracia y la verdad nos ha llegado por El.

R. Aleluya.



Evangelio (
Jn 1, 35-42)


Lectura del santo Evangelio según
San Juan


A. Gloria a ti, Señor.


En aquel tiempo estaba Juan el Bautista con dos de sus discípulos, y fijando

los ojos en Jesús, que pasaba dijo: "Este el Cordero de Dios". Los dos

discípulos, al oír estas palabras, siguieron a Jesús. El se volvió hacía ellos y

viendo que lo seguían, les preguntó: "¿Qué buscan?" Ellos le contestaron;

"¿Dónde vives, Rabí?" (Rabí significa "maestro"). El les dijo "Vengan a ver".

Fueron pues, vieron donde vivía y se quedaron con él ese día. Eran como las

cuatro de la tarde. Andrés hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que

oyeron lo que Juan el Bautista decía y siguieron a Jesús. El primero a quien

encontró Andrés, fue a Simón Pedro, y le dijo: "Hemos encontrado al Mesías"

(que quiere decir el "Ungido"). Lo llevó donde estaba Jesús y éste fijando

en él la mirada, le dijo: "Tú eres Simón hijo de Juan. Te llamaras Kefas"

(que significa Pedro, es decir "roca").

Palabra del Señor.

A. Gloria a ti Señor Jesús.

 

 

Reflexión


Una vez terminado el ciclo navideño el domingo pasado con la fiesta del

bautismo del Señor, hemos entrado en el tiempo ordinario, en el que

iremos escuchando en el evangelio el relato del ministerio público de Jesús.

Hoy el evangelio nos recuerda que ser discípulo de Jesús, que ser cristiano

quiere decir seguirlo a Él, seguir su camino. En efecto, Jesús fue un hombre

itinerante, su misión la realizó yendo de un lugar a otro, para él, el concepto

de camino es muy importante; de hecho se dirige a Jerusalén, donde llevará

a término la plenitud de su misión: su muerte y resurrección. También para

nosotros el concepto de camino debe ser muy importante, la vida en si es un

camino, la vida cristiana es un camino, un camino hacia la plenitud, hacia el

Reino, un camino de seguimiento de Jesús.


Juan Bautista está con dos de sus discípulos y cuando ve pasar a Jesús les

dice: “Este es el Cordero de Dios” y aquellos dos discípulos, ansiosos por

conocer a aquel que esperaban, se van detrás de él para preguntar

¿“dónde vives”? él les contesta: “vengan a ver”. Ellos van, ven y se quedan

con él. Seguro que debió ser una experiencia muy intensa, porque el

evangelista hasta recuerda el detalle de la hora. Y tan fuerte debió ser que

se siente irresistiblemente empujado a explicarlo a los demás. Así, cuando

Andrés se encuentra con su hermano Simón, le falta tiempo para

comunicárselo: “Hemos encontrado al Mesías”, y lo acompaña también él

a conocer a Jesús.


También nosotros, como los discípulos, debemos ir descubriendo el llamado

de Jesús en la vida de cada día, en el camino de nuestra vida. También

nosotros debemos buscar con ansia e inquietud el encuentro con Jesús y

tener aquella misma experiencia de los discípulos: querer conocer a Jesús,

interesarnos por él, dar testimonio, e invitar a otros, pues la vida cristiana es

un camino de seguimiento de Jesús, un camino que debe recorrerse en

la vida diaria.

•Última actualización el ••Domingo•, 15 de •Enero• de 2012 00:33••
 
PREPARA TU CORONA DE ADVIENTO •PDF• •Imprimir• •E-mail•
•Escrito por Comunicacion León•   
••Viernes•, 25 de •Noviembre• de 2011 09:22•
Autor: P. Alberto Ramírez Mozqueda | Fuente: Catholic.net
Prepara tu Corona de Adviento
La corona o guirnalda de Adviento es el primer anuncio de Navidad. ¿Qué significa? ¿Cómo encender las velas?

Prepara tu Corona de Adviento
La corona o guirnalda de Adviento es el primer anuncio de Navidad. Es un círculo de follaje verde, la forma simboliza la eternidad y el color la esperanza y la vida...

Dios se hace presente en la vida de cada ser humano y de cualquier manera le hace sentir su amor y deseo de salvarle.

La palabra ADVIENTO es de origen latín y quiere decir VENIDA. Es el tiempo en que los cristianos nos preparamos para la venida de Jesucristo. El tiempo de adviento abarca cuatro semanas antes de Navidad.

Actualmente hay inquietud por reavivar una costumbre muy significativa y de gran ayuda para vivir este tiempo: La corona o guirnalda de Adviento es el primer anuncio de Navidad.

La corona es un círculo de follaje verde, la forma simboliza la eternidad y el color la esperanza y la vida. Va enrollada con un listón rojo, símbolo del amor de Dios que nos envuelve y también de nuestro amor que espera con ansiedad el nacimiento del Hijo de Dios. En el centro de círculo se colocan las cuatro velas (pueden ser tres moradas y una rosa o bien todas blancas) para encenderse una cada domingo de Adviento. La luz de la vela simboliza nuestra fe.

El conjunto se sitúa cerca del altar o del ambón de la Palabra, si es en la Iglesia, o en un lugar adecuado si se utiliza en un ambiente familiar o escolar.

En Navidad se puede añadir una quinta vela blanca, hasta el final del tiempo de Navidad y si se quiere se puede situar la imagen del Niño en relación con la corona: se tiene que ver que la Navidad es más importante que la espera del Adviento.

La corona, que procede del Norte (países escandinavos, Alemania), tiene raíces simbólicas universales: la luz como salvación, el verde como vida, forma redonda como eternidad. Simbolismos que se vieron muy coherentes con el misterio de la Navidad cristiana y que pasaron fácilmente a los países del sur.

Se ha convertido rápidamente en un simpático elemento complementario de pedagogía cristiana para expresar la espera de Cristo Jesús como Luz y Vida, junto a otros ciertamente más importantes, como son las lecturas bíblicas, los textos de oración y el repertorio de cantos.

PROPONEMOS ESTE ESQUEMA SENCILLO PARA ORAR AL ENCENDER LA VELA DE ADVIENTO

Primer domingo



LLAMADA A LA VIGILANCIA
ENTRADA.

Se entona algún canto.
Saludo.
Guía: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Acto de Contrición.
Guía: Reconozcamos ante Dios que somos pecadores.
Todos: Yo confieso ante Dios todopoderoso...

LITURGIA DE LA PALABRA. Lectura del santo evangelio según san Marcos 13,33: “Estén preparados y vigilando, ya que nos saben cual será el momento”. Palabra del Señor. (Breve pausa para meditar)
Reflexión.

Guía:
Vigilar significa estar atentos, salir al encuentro del Señor, que quiere entrar, este año más que el pasado, en nuestra existencia, para darle sentido total y salvarnos.

ENCENDIDO DE LA VELA. Oración.

Guía:
Encendemos, Señor, esta luz, como aquel que enciende su lámpara para salir, en la noche, al encuentro del amigo que ya viene. En esta primer semana de Adviento queremos levantarnos para esperarte preparados, para recibirte con alegría. Muchas sombras nos envuelven. Muchos halagos nos adormecen.

Queremos estar despiertos y vigilantes, porque tú traes la luz más clara, la paz más profunda y la alegría más verdadera. ¡Ven, Señor Jesús!. ¡Ven, Señor Jesús!

PADRE NUESTRO
Guia:
Unidos en una sola voz digamos: Padre Nuestro...

CONCLUSION

Guía:
Ven, Señor, haz resplandecer tu rostro sobre nosotros.
Todos: Y seremos salvos. Amén.

SEGUNDO DOMINGO

ENTRADA. Se entona algún canto. Guía: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Acto de Contrición.
Guía:
Reconozcamos ante Dios que somos pecadores.
Todos: Yo confieso ante Dios todopoderoso...

LITURGIA DE LA PALABRA.
Lectura de la II carta de San Pedro 3,13-14: ”Nosotros esperamos según la promesa de Dios cielos nuevos y tierra nueva, un mundo en que reinará la justicia. Por eso, queridos hermanos, durante esta espera, esfuércense para que Dios los halle sin mancha ni culpa, viviendo en paz". Palabra de Dios.
Breve pausa para meditar

Reflexión
Guía:
¿Qué va a cambiar en mí, en nosotros en este Adviento? ¿ Se notará que creemos de veras en Cristo?

ENCENDIDO DE LA VELA. Oración.

Guía:
Los profetas mantenían encendida la esperanza de Israel. Nosotros, como un símbolo, encendemos estas dos velas. El viejo tronco está rebrotando se estremece porque Dios se ha sembrado en nuestra carne...

Que cada uno de nosotros, Señor, te abra su vida para que brotes, para que florezcas, para que nazcas y mantengas en nuestro corazón encendida la esperanza. ¡Ven pronto, Señor! ¡Ven, Salvador!

PADRE NUESTRO.
Guía:
Unidos en una sola voz digamos: Padre nuestro...

CONCLUSION.
Guía:
Ven, Señor, haz resplandecer tu rostro sobre nosotros.
Todos: Y seremos salvados. Amén.

TERCER DOMINGO

ENTRADA.
Se entona algún canto. Saludo.
Guía: En el nombre del Padre y del Hijo Y del Espíritu Santo. Acto de Contrición.
Guía: Reconozcamos ante Dios que somos pecadores.
Todos: Yo confieso ante Dios todopoderoso...

LITURGIA DE LA PALABRA.

Lectura de la Primera carta a los Tesalonicenses 5,23: ”Que el propio Dios de la paz los santifique, llevándolos a la perfección. Guárdense enteramente, sin mancha, en todo su espíritu, su alma y su cuerpo, hasta la venida de Cristo Jesús, nuestro Señor”. Palabra de Dios.
Breve pausa para meditar. Reflexión.

Guía:
Los hombres de hoy no verán en persona a Cristo en esta Navidad. Pero sí verán a la Iglesia, nos verán a nosotros. ¿Habrá más luz, más amor, más esperanza reflejada en nuestra vida para que puedan creer en El?

ENCENDIDO DE LA VELA. Oración.

Guía:
En las tinieblas se encendió una luz, en el desierto clamó una voz. Se anuncia la buena noticia: ¡El Señor va a llegar! ¡Preparen sus caminos, porque ya se acerca! Adornen su alma como una novia se engalana el día de su boda. ¡Ya llega el mensajero!. Juan Bautista no es la luz, sino el que nos anuncia la luz.

Cuando encendemos estas tres velas cada uno de nosotros quiere ser antorcha tuya para que brilles, llama para que calientes. ¡Ven, Señor, a salvarnos, envuélvenos en tu luz, caliéntanos en tu amor!

PADRE NUESTRO.
Guía:
Unidos en una sola voz digamos: Padre nuestro...

CONCLUSION.
Guía:
Ven, Señor, haz resplandecer tu rostro sobre nosotros.
Todos: Y seremos salvados. Amén

CUARTO DOMINGO

Todos hacen la señal de la cruz.
Guía: "Nuestro auxilio es en el nombre del Señor"
Todos: "Que hizo el cielo y la tierra"

Liturgia de la Palabra:
Primera lectura: Rm 13,13-14 "Conduzcámonos como en pleno día, con dignidad. Nada de comilonas y borracheras, nada de lujuria ni desenfreno, nada de riñas ni pendencias. Vestios del Señor Jesucristo". "Palabra de Dios"
Todos: "Te alabamos Señor".


Segunda lectura: 2 Tes. 1,6-7 "Es justo a los ojos de Dios pagar con alivio a vosotros, los afligidos, y a nosotros, cuando el Señor Jesús se revele, viniendo del cielo acompañado de sus poderosos ángeles, entre las aclamaciones de sus pueblo santo y la admiración de todos los creyentes." -"Palabra de Dios"
Todos: "Te alabamos Señor".
Guía: "Ven, Señor, y no tardes.
Todos: "Perdona los pecados de tu pueblo".

SE ENCIENDEN LAS CUATRO VELAS
Guía:
"Bendigamos al Señor"
Todos hacen la señal de la cruz mientras dicen: "Demos gracias a Dios".

Humildad y gloria
El Nacimiento de Jesús

Guía: Lectura del Evangelio según San Lucas (2:6-7)
"Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron
los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito,
le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento."
"Palabra de Dios"

Todos: "Te alabamos Señor".

MEDITACION

La Virgen y San José, con su fe, esperanza y caridad salen victoriosos en la prueba. No hay rechazo, ni frío, ni oscuridad ni incomodidad que les pueda separar del amor de Cristo que nace. Ellos son los benditos de Dios que le reciben. Dios no encuentra lugar mejor que aquel pesebre, porque allí estaba el amor inmaculado que lo recibe.

Nos unimos a La Virgen y San José con un sincero deseo de renunciar a todo lo que impide que Jesús nazca en nuestro corazón.

Tiempo de silencio / Tiempo de intercesión
Padre Nuestro / Ave María.

ORACIÓN FINAL

Derrama Señor, tu gracia sobre nosotros, que, por el anuncio del ángel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo, para que lleguemos por su pasión y su cruz a la gloria de la resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo.

Todos: "Amén"


  • Preguntas o comentarios al autor P. Alberto Ramírez Mozqueda
  • •Última actualización el ••Viernes•, 25 de •Noviembre• de 2011 09:38••
     
    AVISOS IMPORTANTES •PDF• •Imprimir• •E-mail•
    •Escrito por Comunicacion León•   
    ••Sábado•, 14 de •Enero• de 2012 00:00•

    FECHA DE FIN DE SEMANA, 10,11 y 12 de FEBRERO/2012.

    NOCHE DE INFORMACIÓN 20 Y 27 DE ENE. Y 3 DE FEB. A LAS 9:00PM.

    CRIPTAS DE LA PARROQUIA DE SAN PIO X. ÁNGELA PERALTA COL. LEÓN MODERNO

     

    tel. 477-274-54-58     7-72-44-36           7-11-42-82

    www.em-leon.org

     

    •Última actualización el ••Domingo•, 15 de •Enero• de 2012 00:22••
     
    1° DOMINGO DE ADVIENTO •PDF• •Imprimir• •E-mail•
    •Escrito por Comunicacion León•   
    ••Sábado•, 26 de •Noviembre• de 2011 10:20•

    Escrito por Pbro. Lic. Jorge Raúl Villegas Chávez

    Aclamación antes del Evangelio (Sal 84, 8)
    R. Aleluya, aleluya.- Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación.

    R. Aleluya.



    Evangelio (Mc 13, 33-37)


    Lectura del santo Evangelio según san Marcos


    A. Gloria a ti, Señor.

     


    En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Velen y estén preparados,

    porque no saben cuándo llegará el momento. Así como un hombre que se

    va de viaje, deja su casa y encomienda a cada quien lo que debe hacer y

    encarga al portero que esté velando, así también velen ustedes, pues no

    saben a qué hora va a regresar el dueño de la casa: si al anochecer, a la

    medianoche, al canto del gallo o a la madrugada. No vaya a suceder que

    llegue de repente y los halle durmiendo. Lo que les digo a ustedes, lo digo

    para todos: permanezcan alerta".

    Palabra del Señor.

    A. Gloria a ti Señor Jesús.



    Reflexión

    Iniciamos este domingo el año nuevo cristiano, y con ello el tiempo

    especial de Adviento. Ya podemos ver que en todos los escaparates

    comerciales hay motivos navideños y no precisamente orientados a un

    encuentro con Jesús que nace, sino más bien por claros motivos

    mercantilistas. Y es que, fuera de la iglesia, poco o nada se habla del

    adviento, porque en los centros comerciales no existe la palabra

    Adviento, ni en las calles, ni en los árboles de Navidad, ni siquiera en

    los pesebres tempranamente puestos, más para nuestra admiración que

    para nuestra oración y contemplación.

    Para nosotros los cristianos, éste tiempo de adviento, nos prepara para

    la Navidad, pero en su segunda parte. ¡Es que el Adviento tiene dos

    partes! La segunda, sí se puede decir que es una preparación para

    la Navidad. Pero la primera, que es la que estamos iniciando

    exactamente hoy, no debemos decir que es una preparación para la

    Navidad, sino preparación a su venida definitiva, y que nos conduce a

    permanecer en constante espera del retorno glorioso de Jesucristo, en

    una actitud de vigilancia constante.

    Hace ocho días estábamos aclamando a Cristo como Rey del Universo.

    Y entonces dijimos que es una celebración victoriosa. Porque,

    efectivamente, la realidad que vivimos en términos de economía, de

    seguridad, de familia, no es una realidad que nos esté presentando

    a Cristo Rey vencedor.

    La primera parte del Adviento, desde este domingo y hasta el 17 de

    Diciembre, es una súplica a que venga pronto y no tarde mas. Súplica

    de que Jesús venga a establecer un orden nuevo en todas las

    cosas. Porque los tiempos que vivimos son pésimos. Por todas partes,

    los rostros muestran desilusión y cansancio, tristeza y desaliento; por eso

    tenemos que despertar el corazón, no sea que nos encuentre

    durmiendo, muy tranquilos en adornos y compras navideñas, pero en el

    interior vacios de esperanza.

    Cristiano, es aquel que ha descubierto el valor de poner su corazón en

    los bienes eternos (oración después de la comunión) y mientras camina

    por este mundo, produce el fruto de las buenas obras como signo de que

    el reino de Cristo está ya entre nosotros. Así que cada gesto de amor,

    de perdón, de misericordia, cada momento de lucha contra la injusticia,

    cada instante de fidelidad y confianza en el Padre es ya la realización

    su Reino. Por esto, los cristianos nos preparamos al encuentro de Cristo,

    con la práctica de las obras de misericordia (oración colecta), para

    manifestar a nuestro Señor que su reino está vivo entre los hombres y

    que puede venir a darle plenitud y reinar para siempre.


    Cuanto más crecen los valores de Cristo, más próxima está la hora

    de su glorioso regreso.



    Esta semana, despierta, no dejes que tu espíritu se duerma entre

    ofertas, arreglos y regalos navideños, ¡practica la misericordia y

    haz posible la venida de su reino!

     


    •Última actualización el ••Sábado•, 26 de •Noviembre• de 2011 10:33••
     
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